En términos generales, atravesamos por momentos en la vida, donde encontramos dificultades para relacionarnos con nuestro entorno en forma adecuada, cuesta trabajo tener éxito en actividades cotidianas y experimentamos síntomas que nos ocasionan sufrimiento psicológico. En terapia, se establecen los motivos de consulta y se visualizan las metas y objetivos a lograr. Bajo un enfoque cognitivo conductual, se favorece el cambio, explorando en los pensamientos, emociones y conductas de cada paciente.

Los motivos para asistir a terapia pueden ser variados y, en la mayoría de los casos cada persona sabe cuando necesita apoyo y orientación.  Sin embargo, entre los estados de ánimo o situaciones que motivan a consultar con mayor frecuencia, destacan los siguientes:

  • Fobias
  • Inseguridad
  • Baja autoestima
  • Miedo
  • Angustia
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Duelo
  • Abuso de sustancias.

Cada sesión tiene una duración aproximada de 1 hora y se realiza de manera presencial.